Los Watson
Los Watson Tom Musgrave, bastante desconcertado, no tuvo más remedio que esperar una ocasión más propicia, y pareció poco dispuesto a irse, a pesar de que, como Emma pudo ver con regocijo, su amigo lord Osborne esperaba en la entrada el resultado de su misión. El joven comenzó a preguntarle educadamente por su familia.

—¿Cómo es que no tenemos el placer de ver esta noche a vuestras hermanas? Nuestras fiestas han sido tan honradas con su presencia que no sé cómo hemos de tomarnos este abandono.
—Mi hermana es la única que está en casa, y no puede dejar solo a mi padre.
—¿La Srta. Watson la única que está en casa? Me sorprendéis. Creía haber visto a las tres en la ciudad anteayer. No obstante, me temo que últimamente he dejado mucho que desear como vecino. Oigo terribles quejas sobre mi abandono allá donde voy, y confieso avergonzado que llevo una eternidad sin ir a Stanton. Pero a partir de ahora trataré de enmendarlo.