Mansfield Park
Mansfield Park —Ésa es una palabra fuerte. No creo que su tÃo tenga ningún derecho a su gratitud: su esposa sÃ; y es su respeto a la memoria de su tÃa lo que la hace comportarse mal aquÃ. Está en una posición difÃcil. Con tan encendidos sentimientos, y esa viveza de ánimo, no debe de ser fácil hacer justicia a su amor a la señora Crawford sin arrojar una sombra sobre el almirante. No pretendo saber quién fue más culpable en sus desavenencias, aunque la actual conducta del almirante puede inclinarnos en favor de su esposa; pero es natural y amable que la señorita Crawford absuelva enteramente a su tÃa. No censuro sus opiniones; pero desde luego es una falta de discreción hacerlas públicas.
—¿No crees —dijo Fanny, tras reflexionar unos momentos que esa falta de discreción es reflejo de la propia señora Crawford, puesto que su sobrina ha sido enteramente educada por ella? No puede haberle inculcado las correctas nociones de lo que debÃa al almirante.
—Ésa es una observación atinada. SÃ, es de suponer que los defectos de la sobrina sean los de la tÃa; y eso nos hace más comprensivos respecto al ambiente poco conveniente en que ha vivido. Pero creo que su actual hogar le sentará bien. El comportamiento de la señora Grant es como debe ser. Habla de su hermano con muy grato afecto.