Mansfield Park
Mansfield Park —¿Cómo? —exclamó Edmund—; ¿ha estado paseando, cortando rosas y ha cruzado el parque con todo el calor, y por dos veces, señora? No me extraña que le duela la cabeza.
La señora Norris estaba hablando a Julia y no le oyó.
—Temà que fuera demasiado para ella —dijo lady Bertram—; pero una vez cortadas las rosas, tu tÃa querÃa parte, asà que ha tenido que ir a llevárselas a su casa.
—Pero ¿eran tantas como para obligarla a ir dos veces?
—No; pero habÃa que ponerlas a secar en el cuarto de invitados; y por desgracia, a Fanny se le habÃa olvidado cerrar la puerta del cuarto y traer la llave; asà que ha tenido que volver.
Edmund se levantó y se puso a pasear por la habitación, diciendo:
—¿Y no podÃa haber ido nadie más que Fanny a hacer ese recado? Por Dios, señora, que ha sido un asunto mal llevado.