Mansfield Park
Mansfield Park —Desde luego, no podÃa haberse hecho mejor —exclamó la señora Norris, incapaz de seguir haciéndose la sorda—; a menos que hubiera ido yo, claro. Pero yo no puedo estar en dos sitios a la vez, y en ese preciso momento estaba hablando de la lechera con el señor Green por deseo de tu madre, y habÃa prometido a John Groom escribir a la señora Jefferies sobre su hijo, y el pobre muchacho me llevaba esperando media hora. Creo que nadie puede acusarme en justicia de escurrir el bulto; pero la verdad es que no puedo hacerlo todo a la vez. En cuanto a haber mandado a Fanny a mi casa, no hay mucho más de medio kilómetro, asà que no me parece que sea una exageración pedÃrselo. A menudo voy y vengo yo tres veces al dÃa, sea temprano o sea tarde, y en cualquier época del año, y sin andar pregonándolo.
—Ojalá tuviera Fanny la mitad de su resistencia, señora.