Mansfield Park
Mansfield Park —Ni hablar. Estoy harta de esta familia en lo que va de mañana. Sabrás que acabo de escapar de la pesada de su madre. ¡Ya he soportado una buena penitencia mientras vosotros estabais sentados aquà tan felices y contentos! PodÃas haber estado tú con ella, en mi lugar; pero siempre te las ingenias para escurrir el bulto.
Este comentario fue de lo más injusto, pero Fanny lo aceptó y lo pasó por alto; Julia estaba enfadada y tenÃa un temperamento impulsivo; pero sabÃa que no le iba a durar, asà que no hizo caso. Le preguntó sólo si no habÃa visto al señor Rushworth.
—SÃ, sÃ; le he visto. CorrÃa como si le fuera la vida en ello, y se ha detenido lo justo para decirnos adónde iba y dónde estabais todos.
—Es una lástima que se haya tomado tanta molestia para nada.
—Eso es asunto de Maria. No tengo por qué cargar yo con sus pecados. A la madre no la he podido evitar, porque la pesada de tÃa Norris andaba zascandileando con el ama de llaves; pero del hijo sà me puedo librar.