Mansfield Park
Mansfield Park Después de este encuentro regresaron juntos a la casa, para matar el rato charlando y hojeando números de la Quarterly Review[2] sentados en los sofás, hasta que volvieran los otros, y se hiciera hora de cenar. Era bastante tarde cuando entraron las señoritas Bertram y los dos caballeros. Su paseo parecía haber sido sólo parcialmente agradable, y nada productivo en cuanto al objeto del día. Según contaron, habían estado buscándose los unos a los otros; y cuando se juntaron por fin —le dio a Fanny la impresión—, era demasiado tarde para restablecer la armonía, así como para decidir nada, según confesaron. Al mirar a Julia y al señor Rushworth, comprendió que no era el suyo el único pecho descontento: había tristeza en el rostro de los dos. El señor Crawford y la señorita Bertram estaban mucho más alegres; y durante la cena le pareció que él se tomaba especial interés en disipar cualquier pequeño resentimiento de los otros dos, y devolver el buen humor general.