Mansfield Park
Mansfield Park El primer ensayo formal de los tres actos iba a tener lugar por la noche: la señora Grant y los Crawford habÃan prometido volver con ese fin nada más terminar de cenar; y todos los interesados esperaban el momento con expectación. Por tal motivo, parecÃa reinar animación general: Tom estaba contento de dar este importante paso hacia el final, Edmund estaba alegre desde el ensayo de la mañana, y en todas partes parecieron allanarse las pequeñas contrariedades. Todos estaban impacientes y activos. No tardaron en ponerse en marcha las damas, las siguieron rápidamente los caballeros, y a excepción de lady Bertram, la señora Norris y Julia, estuvieron todos en el teatro a hora temprana; y tras iluminarlo hasta donde permitÃa su estado inacabado, se pusieron a esperar la llegada de la señora Grant y los Crawford para dar comienzo.
No tuvieron que esperar mucho; aunque la señora Grant no se presentó. Le era imposible acudir. El doctor Grant habÃa dicho que sufrÃa una indisposición —a la que su cuñada daba poco crédito— y que no podÃa prescindir de su esposa.
—El doctor Grant está enfermo —dijo Mary Crawford con fingida solemnidad—. No ha podido tomarse su faisán hoy, y está enfermo por eso. Lo ha encontrado duro, ha devuelto el plato, y lleva sufriendo desde entonces.