Mansfield Park
Mansfield Park —Bertram —dijo Crawford poco después, aprovechando que el juego habÃa decaÃdo un poco—: aún no le he contado lo que me ocurrió ayer cuando volvÃa a caballo. —HabÃan estado cazando juntos; y en mitad de una buena batida, a cierta distancia de Mansfield, se dio cuenta de que su caballo habÃa perdido una herradura, y tuvo que abandonar y emprender el regreso—. Ya le he contado que me extravié después de pasar esa vieja casa de campo de los tejos, porque no soporto preguntar. Pero no le he contado que, con mi habitual buena suerte, porque nunca me equivoco sin conseguir algo con ello, me encontré, al cabo de un rato, en el mismÃsimo lugar que tenÃa curiosidad por visitar. De repente, al torcer la esquina de un prado, vi que estaba en un pueblecito aislado entre suaves colinas; ante mà tenÃa un riachuelo que debÃa vadear, con una iglesia que se alzaba sobre una especie de loma, a mi derecha… iglesia que era sorprendentemente grande y bonita para el lugar, cuando no se veÃan casas nobles, salvo una (probablemente la casa parroquial), a un tiro de piedra de la dicha loma e iglesia. En resumen, me encontraba en Thornton Lacey.
—Eso parece —dijo Edmund—; pero ¿qué dirección tomó después de pasar la granja de Sewell?