Mansfield Park
Mansfield Park —Asà que nos dejas y te vas a vivir con mi hermana, ¿no, Fanny? ¿Te gustará?
Fanny se quedó demasiado sorprendida para hacer otra cosa que repetir las palabras de su tÃa:
—¿Que les dejo?
—SÃ, cariño. ¿Por qué te sorprendes? Hace cinco años que estás con nosotros, y mi hermana siempre ha tenido idea de llevarte a vivir con ella cuando faltara el señor Norris. Pero tendrás que venir a hilvanarme los patrones.
La noticia fue para Fanny tan desagradable como inesperada. Jamás habÃa recibido una palabra amable de tÃa Norris, y era incapaz de quererla.
—Sentiré muchÃsimo irme —dijo con voz insegura.
—SÃ, supongo que sÃ. Es muy natural. Me parece que, desde que viniste a esta casa, eres la persona que menos motivo de queja ha tenido en el mundo.
—Espero no ser desagradecida, tÃa —dijo Fanny con modestia.
—No, cariño; espero que no. Siempre me has parecido una niña buenÃsima.
—¿Y no viviré aquà nunca más?
—No, cariño. Pero ten la seguridad de que estarás en una casa cómoda. Será casi igual para ti, estar en una o en otra.