Mansfield Park
Mansfield Park —No puedo defender su comportamiento contigo cuando eras pequeña; aunque se portó igual con todos nosotros, o casi. Nunca ha sabido ser amable con los niños. Pero ahora tienes edad para que se te trate de otro modo. Creo que se está portando mejor ya; y cuando seas su única compañera, serás importante para ella.
—Yo nunca seré importante para nadie.
—¿Qué es lo que te lo impide?
—Todo: mi situación… mi cortedad y mi torpeza.
—En cuanto a tu cortedad y tu torpeza, mi querida Fanny, créeme: no tienes ni el más ligero asomo, salvo el usar las palabras inadecuadamente. No hay ninguna razón para que no seas importante donde eres conocida. Eres una persona juiciosa y afable, y estoy seguro de que tienes un corazón agradecido, incapaz de aceptar un gesto amable sin desear corresponder. No conozco mejores tÃtulos para una amiga y compañera.
—Eres demasiado amable —dijo Fanny, ruborizándose ante tales elogios—; ¿cómo podré agradecerte nunca lo bastante que pienses tan bien de m� ¡Ay, primo, si me voy, recordaré tu bondad hasta el último instante de mi vida!