Mansfield Park
Mansfield Park —Bueno, Fanny, espero que no te olvides de mà a la distancia que hay de aquà a la Casa Blanca. Hablas como si fueras a irte a trescientos kilómetros, cuando en realidad vivirás al otro lado del parque. Pero estarás con nosotros casi igual que antes. Las dos familias se verán casi todos los dÃas del año. La única diferencia será que al vivir con tÃa Norris tendrán que ir a traerte, como debe ser. Aquà hay muchos tras los que refugiarte; pero con ella te verás obligada a hacerte valer.
—¡Ah! No digas eso.
—Tengo que decirlo, y decirlo con satisfacción. TÃa Norris está mucho más capacitada que mi madre para encargarse de ti ahora. Es una mujer dispuesta a hacer lo que sea por toda persona a la que quiere, y te obligará a hacer justicia a tus dotes naturales.
Fanny suspiró, y dijo:
—No veo las cosas como tú; pero debo creer que tienes más razón que yo, y te agradezco muchÃsimo tus esfuerzos por hacer que me conforme con lo que no tiene remedio. Ojalá pudiera pensar que le caigo bien a tÃa Norris, ¡serÃa maravilloso saber que le importo a alguien! Aquà sé que no le importo a nadie; aunque quiero muchÃsimo este lugar.