Mansfield Park
Mansfield Park —Vengo de casa del doctor Grant —dijo Edmund un momento después—. Puedes adivinar a qué he ido. —ParecÃa tan absorto, que a Fanny sólo se le ocurrió un único recado; y le produjo tal malestar que fue incapaz de hablar—. QuerÃa pedirle a la señorita Crawford los dos primeros bailes —explicó a continuación; con lo que devolvió a Fanny a la vida, permitiéndola, al comprender ella que esperaba que hablase, expresar algo asà como una pregunta acerca del resultado—. Sà —contestó él—. Me los ha reservado; pero —con una sonrisa que no le sentaba bien— dice que es la última vez que bailará conmigo. No hablaba en serio, creo, espero… Seguro que no hablaba en serio. Pero preferirÃa no habérselo oÃdo. Dice que nunca ha bailado con un sacerdote, y que nunca lo hará. Por mi parte, hubiera querido que no se celebrase ningún baile precisamente en… en esta semana; quiero decir, en este dÃa… ¡Me marcho mañana!
Fanny hizo un esfuerzo en hablar, y dijo:
—Siento mucho que haya ocurrido algo que te disgusta. Hoy deberÃa ser un dÃa de alegrÃa. Era lo que pretendÃa mi tÃo.