Mansfield Park
Mansfield Park —¡Ah, ha escrito a su padre!… Yo creÃa que le habÃa escrito a lady Bertram, o a usted. Pero si ha escrito a su padre, no me extraña que haya sido breve. ¿Quién se explayarÃa escribiendo a sir Thomas? Si le hubiera escrito a usted, habrÃa dado más detalles. Le habrÃa hablado de los bailes y las fiestas. Le habrÃa hecho una descripción de todo y de todos. ¿Cuántas señoritas Owen hay?
—Tres mayores.
—¿Son aficionadas a la música?
—No lo sé. No me ha contado nada.
—Es la primera pregunta que toda mujer que toca algo hace indefectiblemente acerca de otra —dijo la señorita Crawford, tratando de parecer alegre y despreocupada—. Pero es una estupidez hacer preguntas sobre ninguna joven… sobre cualquiera de las tres hermanas recién llegadas a la mayorÃa; porque una sabe exactamente cómo son sin que se lo digan: muy educadas y agradables; y una de ellas, muy guapa. En toda familia hay una guapa. Es lo normal. Dos tocan el piano, y una el arpa; y cantan las tres; o cantarÃan si se las enseñase… o todas entonan bastante bien, para no haber recibido lecciones…, o algo parecido.
—No sé nada de las señoritas Owen —dijo Fanny sosegadamente.