Mansfield Park
Mansfield Park —Ni lo sabe ni le importa, como suele decirse. No se puede expresar con más claridad la indiferencia. Claro, ¿cómo pueden importarnos personas a las que jamás hemos visto? Bueno, cuando vuelva su primo, encontrará Mansfield muy tranquilo; nos habremos ido todos los bulliciosos: su hermano, el mÃo y yo. No me gusta la idea de dejar a la señora Grant, ahora que se acerca el momento de irme. Ella no quiere que me vaya.
Fanny se sintió obligada a hablar.
—No le quepa duda de que serán muchos los que noten su ausencia —dijo—. La echaremos mucho de menos.
La señorita Crawford volvió los ojos hacia ella como deseando oÃr o ver más; y a continuación dijo riendo:
—¡Ah, sÃ!, se notará como se nota todo ruido desagradable cuando lo eliminan; o sea, se notará una gran diferencia. Pero no estoy tratando de que me halague. Si se me echa de menos, se verá. Todo el que quiera verme me puede encontrar. No me voy a ninguna región imprecisa, lejana o inaccesible.
Ahora Fanny no se animó a hablar; y la señorita Crawford se sintió defraudada; porque habÃa esperado oÃr alguna grata confirmación de su poder por parte de alguien que pensaba que lo conocÃa; lo cual le ensombreció el ánimo otra vez.