Mansfield Park
Mansfield Park La visita prometida de su «amiga», como Edmund llamaba a la señorita Crawford, era una amenaza tremenda para Fanny, que vivía en perpetuo terror por ese motivo. Como hermana, parcial y enojada, y poco cuidadosa de lo que decía; y desde otro ángulo, triunfal y segura, era en todos los sentidos motivo de angustiosa alarma para ella. Su disgusto, su perspicacia y su alegría eran temibles; y lo único que daba ánimos a Fanny a propósito de este encuentro era confiar en que hubiera otras personas presentes. Así que, a fin de evitar un ataque repentino, se separaba lo menos posible de lady Bertram, procuraba no estar en la habitación del este y no paseaba sola por los arbustos.