Mansfield Park
Mansfield Park Fanny habrÃa preferido que no le hubiese pedido, al menos, el primero de ellos; pero le fue imposible negarse a escribir; le fue imposible, incluso, no asentir con más presteza de lo que su propio criterio autorizaba. No era capaz de resistirse a una muestra de afecto. Su naturaleza la predisponÃa especialmente a valorar el trato afectuoso, y dado que habÃa recibido muy poco hasta aquÃ, el de la señorita Crawford la ganó con más facilidad. Además, le estaba agradecida por haber hecho la entrevista mucho menos penosa de lo que sus temores habÃan augurado.
HabÃa concluido, y habÃa escapado sin reproches y sin ser descubierta. Aún era suyo solamente su secreto; y mientras fuera asÃ, pensaba que podÃa resignarse a casi todo.
Por la noche hubo otra despedida. Llegó Henry Crawford y estuvo un rato sentado con ellas; y dado que Fanny no se encontraba muy fuerte de ánimo desde antes, se mostró durante un rato ablandada con él… Porque en verdad, él parecÃa… completamente distinto de como se comportaba por lo general: apenas hablaba. Evidentemente, estaba deprimido; y Fanny lo sintió por él; aunque esperaba no volverle a ver hasta que estuviese casado con alguna otra mujer.