Mansfield Park
Mansfield Park La señorita Crawford se alegró de encontrar una familia de semejante importancia tan cerca, y no le desagradó en absoluto la prematura preocupación de su hermana, ni la elección que había hecho. Su objetivo era el matrimonio, con tal que fuese una buena boda; y después de ver al señor Bertram en el pueblo, comprendió que no podía poner ya objeción a su persona, como no podía ponerla a su posición social. Así que, si bien consideró el asunto una broma, no olvidó pensarlo en serio. Poco después se lo comentó a Henry.
—Pues tengo pensado algo para completar el plan —añadió la señora Grant—. Me encantaría que os quedarais a vivir aquí; así que tú, Henry, deberías casarte con la señorita Bertram más joven: una muchacha preciosa, alegre y distinguida que te haría muy feliz.
Henry asintió con la cabeza y le dio las gracias.