Mansfield Park
Mansfield Park —SÃ. Mi tÃo habló de dos meses. Supongo que no será menos.
—¿Y cómo va a regresar? ¿Quién vendrá por usted?
—No lo sé. Mi tÃa no me ha dicho nada al respecto. Tal vez deba quedarme más tiempo. Tal vez no le venga bien pasar a recogerme a los dos meses justos.
Tras meditar un momento, el señor Crawford replicó: