Mansfield Park
Mansfield Park —¿Cómo se llaman tus primos de la capital, Fan?
Un momentáneo recogimiento le permitió decir:
—Rushworth, señor.
—¿Y viven en Wimpole Street?
—SÃ, señor.
—Entonces me parece que la van a liar. Toma —tendiéndole el periódico—: ya se ve el bien que te pueden hacer estos parientes refinados. No sé qué pensará sir Thomas de estas cosas; puede que sea un caballero demasiado fino y cortés para querer menos a su hija. Pero por Dios que si fuese mÃa iba a probar el rebenque hasta que no me quedara fuerza en el brazo. Un repaso a tiempo, sea hombre o mujer, es la mejor manera de prevenir esas cosas.
Fanny leyó para sà que «con infinito pesar, el periódico tenÃa que hacer saber al público la pelea conyugal habida en casa del señor R. de Wimpole Street: la bella señora R., cuyo nombre se habÃa inscrito no hacÃa mucho en la lista de los himeneos, y que prometÃa convertirse en cabeza brillante de la sociedad selecta, habÃa abandonado el techo del marido en compañÃa del conocido y cautivador señor C., amigo y compañero del señor R., sin que nadie, ni siquiera la redacción del periódico, supiera adónde se habÃan ido».