Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―No puedo fingir que lo siento ―dijo Wickham después de una breve pausa―. No siento que él ni nadie sean estimados sólo por sus méritos, pero con Darcy no suele suceder asÃ. La gente se ciega con su fortuna y con su importancia o le temen por sus distinguidos y soberbios modales, y le ven sólo como a él se le antoja que le vean.
―Pues yo, a pesar de lo poco que le conozco, le tengo por una mala persona.
Wickham se limitó a mover la cabeza. Luego agregó: ―Me pregunto si pensará quedarse en este condado mucho tiempo.
―No tengo ni idea; pero no oà nada de que se marchase mientras estuvo en Netherfield. Espero que la presencia de Darcy no alterará sus planes de permanecer en la guarnición del condado.