Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Bien, bien; sea lo que fuere el coronel Brandon, ¡Edward Ferrars es un hombre afortunado! Sin embargo, no le menciones a Fanny este asunto; porque aunque lo ha sabido por mà y lo ha tomado bastante bien, no querrá oÃr hablar mucho de ello.
En este punto le costó algo a Elinor refrenarse de observar que, a su parecer, Fanny bien podrÃa haber sobrellevado con compostura la adquisición de un capital por parte de su hermano a través de medios que no significaban un empobrecimiento ni para ella ni para su hijo.
—La señora Ferrars —añadió él, bajando la voz a un tono acorde con la importancia del tema— hasta ahora no sabe nada de esto, y creo que será mejor ocultárselo mientras sea posible. Cuando se realice la boda, temo que deberá enterarse de todo.