Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad A Marianne le temblaron los labios y repitió «¿egoísta?» con un tono que implicaba «¿de verdad lo crees egoísta?».
—Todo su comportamiento —replicó Elinor—, desde el comienzo al final de esta historia, ha estado basado en el egoísmo. Fue el egoísmo lo primero que lo hizo jugar con tus sentimientos y lo que después, cuando los suyos se vieron comprometidos, lo llevó a retardar su confesión y lo que finalmente lo alejó de Barton. Su propio placer o su propia tranquilidad fueron siempre los principios que guiaron su conducta.
—Es muy cierto. Mi felicidad nunca fue su objetivo.