El rancho del crimen

El rancho del crimen

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Fue a una de éstas hacia la que se dirigió Pete. Se había teñido el rostro de un color aceitunado y hablaba el español a la perfección. El dueño del establecimiento no hacía preguntas a sus parroquianos, con tal de que le pagasen la renta e sus habitaciones por adelantado. No le importaba que sus huéspedes fuesen mejicanos o americanos. Lo que únicamente del interesaba era que los dólares fuesen legítimos.

Siguiendo instrucciones de Pete, Teeny e Hicks “Miserias” habían llegado por separado, alquilando habitaciones distintas. De haber llegado en grupo el trío de la Quebrada del Buitre podía haber suscitado comentarios. Yendo cada uno por su lado, era factible que pasase desapercibido.

Penetró Pete en su maloliente habitación y después de curarse cuidadosamente los golpes y rasguños de aquella noche, se acostó, durmiendo profundamente hasta ya mediada la tarde.

Se lavó y se vistió y se hizo la toillette cuidadosa de un hombre que va a visitar a una mujer joven y guapa. Ya en la calle, se dirigió hacia el Broken Arrow, y encargó a un empleado que fuese a decir a Virginia Calvert que “Smiley”, su antiguo empleado, deseaba verla.

La estimación que le tenía la antigua propietaria de Slash C. se demostró palpablemente, cuando casi inmediatamente se le invitó a ascender las alfombradas escaleras que conducían a una coquetona sala de recibo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker