El rancho del crimen
El rancho del crimen LAS VOCES FATALES
El capitán Early, de la Patrulla de la Frontera, era esperado en el tren de las dos de la tarde de aquel día. Los tres comisarios fueron encerrados en celdas separadas. En el pasillo en donde estaban situadas las celdas se habían montado una fuerte guardia, no sólo para evitar una posible fuga de los prisioneros, sino para contener cualquier ataque de la multitud enfurecida.
Ellsworth Junction esta de pésimo humor.
La ciudad, como la mayoría de las de Arizona, había oído hablar de las hazañas de Pete Rice y de sus dos comisarios, pero el humor de una multitud es muy variable. Aquellos ciudadanos se habían olvidado de los gloriosos servicios prestados por el trío de la Quebrada del Buitre, y como suele ocurrir en estos casos, sentían más odio hacia aquellos hombres, antaño sus héroes, que si se hubiese tratado de criminales vulgares de la peor especie.
Pete Rice se tomó su encarcelamiento con serenidad. Creía que podría explicarse de manera satisfactoria ante el capitán Early. Teeny, a pesar del calor sofocante y sus magulladuras dormía... y roncaba.
Pero el inquieto Hicks “Miserias” estaba indignado y disgustado.
