Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador EN EXTREMADURA
AL final de la primavera llegó a Ciudad Rodrigo la noticia de la sublevación de algunos pueblos de Extremadura, que habían desarmado a la Milicia Nacional y proclamado el rey absoluto.
La primera ciudad importante que se rebeló en la región fue Coria; a esta, al parecer, debía seguir Plasencia y después la Vera y la serranía de Gata.
Las tropas del Empecinado salieron de Ciudad Rodrigo a final de mayo, pasaron por Fuenteguinaldo y por Moraleja y dieron la vista a Coria.
Dispuso el general que un parlamentario, con bandera blanca, se acercase al pueblo a intimar su rendición; pero al ponerse a tiro, comenzaron a gritarle desde arriba:
—No te acerques, no te acerques.
Algunos dispararon, y el parlamentario se retiró.
En vista de la resistencia, se decidió sitiar y atacar la ciudad.
Se acampó a media legua de distancia de las murallas, y la noche del día primero se hicieron varios reconocimientos.
Aviraneta, con una patrulla de cinco hombres, inspeccionó de noche la muralla, y fue de una punta a otra con un vecino liberal de uno de los barrios de extramuros.
