Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Unos días después se presentó a la vista de Missolonghi la corbeta Egina, que salía para Nápoles. Allí dejaron la corbeta, y se embarcó Aviraneta en una polacra llamada la Santa Chiara, que iba a Gibraltar. Tres días después de salir de Nápoles tuvieron calma chicha. A los pocos días estaban a la vista de Marsella. Hicieron sus señales, y fue por la mañana a bordo la falúa de Sanidad con un médico. Embarcaron en la falúa y le llevaron al lazareto.
Introdujeron a don Eugenio y a sus compañeros de pasaje en una sala, y les examinaron y tomaron el pulso. Luego les llevaron delante de un Tribunal, y el presidente les declaró libres de contagio.