Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Gamboa creÃa que Aviraneta en Bayona habÃa ido a enmendarle la plana, y que el Gobierno le habÃa ofendido enviándole una persona a su distrito para dirigir los asuntos polÃticos de la guerra, como si él fuera un imbécil.
Aviraneta fue a ver al cónsul, quien le recibió mal.
—Mientras yo esté en el Consulado —dijo Gamboa—, usted no podrá hacer nada.
—Bueno —dijo Aviraneta—; me iré a Perpiñán.
—No irá usted; no le daré pasaporte.
—Iré con el pasaporte de usted o sin él —contestó don Eugenio.
El cónsul consiguió que el subprefecto diera una orden para expulsar a Aviraneta de la ciudad de Bayona. El 30 de junio habÃa ido a Pau, y estando en este pueblo ocurrió, el 4 de julio, un motÃn militar en Hernani, a pesar de lo cual los periódicos de Madrid lo atribuyeron a Aviraneta.