Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador LA CONFIDENTE Y LOS FUSILAMIENTOS DE ESTELLA
ESTABA preocupado porque sus dos agentes GarcÃa Orejón y Bertache no daban señales de vida. HabÃa pensado enviar un nuevo agente al campo carlista para que observase el carácter de la escisión entre marotistas y partidarios de Arias Teijeiro, y hasta qué punto llegaba el odio entre ellos. Aviraneta consultó el caso con doña Paca Falcón, la anticuaria de Bayona, y esa le dijo que tenÃa una agente capaz de ir al campo carlista y de realizar con inteligencia la comisión que se le indicara. Era la señorita de compañÃa de una familia francesa que vivÃa en una casa de campo en las inmediaciones de Bayona, hija de un corregidor de Guipúzcoa, amigo y asesor de Zumalacárregui: MarÃa Luisa de Taboada.
MarÃa Luisa era muy conocida en el pueblo por su ingenio, su desparpajo y su exaltación carlista. En tiempos de Zumalacárregui habÃa desempeñado algunas misiones diplomáticas en Madrid, TurÃn y Nápoles, por lo cual se la consideraba como dotada de sagacidad y de travesura.
Aviraneta dio largas instrucciones a MarÃa, escritas con tinta simpática, acerca de lo que tenÃa que hacer y decir al verse con Maroto y con los generales carlistas del bando exaltado. Le entregó también diez onzas de oro para el viaje, que MarÃa cosió en el corsé.