Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador EL «SIMANCAS»
POR entonces también escribió Aviraneta un papel que, traducido al vascuence, corrió mucho por las provincias. Era la carta fingida que escribía un labrador vascongado a un hojalatero, en la que se intentaba sembrar la cizaña entre vascos y castellanos. En esta carta se hacía la historia de cómo había empezado la guerra, y se echaba la culpa de la falta del éxito a los castellanos, flojos y poltrones, que para andar unas leguas necesitaban macho o burro.
Después de otras explicaciones, maliciosas para el vulgo, se aseguraba que los vascongados ansiaban la paz; y terminaba la carta con este refrán:
Nagia bada astoa
Emaiok astazaiari eroa,
Edo astoa illa denean,
Garagarra bustanean.
Lo que quería decir: que al burro lerdo hay que darle arriero loco, y al asno muerto, la cebada al rabo. De aquellas hojas en vascuence se introdujeron muchas en el campo carlista.
Recomendó también Aviraneta a sus comisionados de la línea de Hernani y de Andoain que mandaran poner tabernas y merenderos en los alrededores y que dejasen pasar sin dificultad hacia el campamento carlista a las chicas que quisieran ver a sus novios o a sus parientes.
