Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Aquellas notas y observaciones contenían verdades amargas acerca de las personalidades del rey Luis Felipe, monsieur Guizot, Martínez de la Rosa, Burgos y otros personajes de la época, tocante a los asuntos de la guerra civil y los manejos ocultos que los embrollaban. Nadie contestó entonces, y reservaron la venganza para el año 1840. Este fue el verdadero origen de la persecución y de la expulsión de Francia, según Aviraneta.
Al mes de su llegada a Ginebra su confidente García Orejón avisó a don Eugenio que una horrenda trama, con fines carlistas, se fraguaba en París, y que las reuniones se celebraban en casa de Salvador, citando la calle, la casa y piso en que habitaba. Estas noticias se las participó don Eugenio al secretario de la reina madre, quien, probablemente, se lo diría al rey Luis Felipe; lo cierto es que la policía fue a la casa, y cogió en ella los papeles relativos a la trama, y a Salvador le llevaron a la cárcel con gran satisfacción de don Eugenio.