Camino de perfeccion
Camino de perfeccion —En tiempo de agitación —concluyó diciendo el médico— este arzobispo serÃa capaz de hacer independiente de Roma la Iglesia española y erigirse Papa.
Se habló de las ventajas que esto tendrÃa para Toledo, y después se discutió si esta ciudad tenÃa verdadero carácter mÃstico.
El gobernador aseguró que el pueblo castellano no era un pueblo artista.
DecÃa que Toledo, lo mismo que está puesto en medio de la Mancha, podÃa estar en medio de Marruecos, repleto de obras artÃsticas de maestros alemanes, italianos, griegos, o discÃpulos de estos, sin que el pueblo las admirase, proviniendo aquel arte del instinto de lujo de los cabildos.
AsÃ, en Toledo se advertÃa un arte de aluvión, sin raÃz en la tierra manchega, adusta, seca, antiartÃstica.
Arévalo no veÃa en Toledo más que una ciudad aburrida, una de las muchas capitales de provincia española donde no se puede vivir.
El pedagogo la llamaba la ciudad de la muerte: era el tÃtulo que, según él, mejor cuadraba a Toledo.
Después se citó al Greco. Alguien contó que dos pintores impresionistas, uno catalán y el otro vascongado, habÃan ido a ver el Entierro del conde de Orgaz de noche, a la luz de los cirios.