Camino de perfeccion
Camino de perfeccion Luisa Fernanda, hundida en la poltrona, miraba las llamas. Ella y su hermana no hablaban más que del tiempo y de lo que sucedÃa en casa.
Flora se aburrÃa, leÃa o dormÃa de rabia.
Sonaba lentamente el reloj de caja del pasillo.
Cuando se acercaba la hora de irse a acostar, las dos hermanas mayores llamaban primero a la cocinera y se discutÃa la comida del dÃa siguiente.
Luisa Fernanda preguntaba a todos lo que querÃan para comer.
Luego venÃan una serie de recomendaciones largas.
Muchas veces MarÃa Flora y Fernando se quedaban en el comedor charlando a los lados de la chimenea.