Camino de perfeccion

Camino de perfeccion

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando todavía era muchacho fue a ver cómo agarrotaban a los tres reos de la Guindalera, llevado por una curiosidad malsana, y por la noche, al meterse en la cama, se pasó hasta el amanecer temblando; durante mucho tiempo, al abrir la puerta de un cuarto oscuro veía en el fondo la silueta de los tres ajusticiados: la mujer en medio, con la cabeza para abajo; uno de los hombres, aplastado sobre el banquillo; el otro, en una postura jacarandosa, con el brazo apoyado en una pierna.

Pero aunque el miedo hubiera sido un huésped continuo de su alma, nunca había llegado a una tan grande intranquilidad, de todos los momentos. Desde aquella noche la vida de Fernando fue imposible.

Parecía que la fuerza de su cerebro se disolvía, y, con una fe extraña en un hombre incrédulo, intentaba levantar por la voluntad las mesas y las sillas y los objetos más pesados.

Fue una época terrible de inquietudes y dolores.

Unas veces veía sombras, resplandores de luz, ruidos, lamentos; se creía transportado en los aires o que le marchaba del cuerpo un brazo o una mano.

Otra vez se le ocurrió que los fenómenos medianímicos que a él le ocurrían tenían como causa principal el demonio.

En su cerebro débil, todas las ideas locas mordían y se agarraban, pero aquella, no; por más que quiso aferrarse y creer en Satanás, la idea se le escapaba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker