La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo «¡Dios mío!», gritó el peluquero, llevándose las manos a la cabeza; «los curas se han equivocado: han enterrado la peluca.»
Una persona siempre puede equivocarse y enterrar una peluca en vez de un niño muerto; pero no es lo frecuente.
En estas Memorias no se me ha ocurrido ni tergiversar ni mentir. ¿Para qué? Algunos han dicho: «Hay cosas que no cuenta». A toda persona que se le ocurre narrar hechos que le parecen característicos y de algún interés prescinde de lo que considera vulgar y destaca lo raro. Esto es natural. ¿Va uno a destacar lo tonto, lo cotidiano, lo pedestre? ¿Va uno a decir que ha conocido al señor Pérez, Sánchez, Martínez? ¿Para qué?