La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Es un consejo plausible para dentro y para fuera de la jaula; lo malo es que, no satisfechos con eso, nos dedicamos los hombres a asesinar, y a robar, y a destruir, y creemos que todo eso merece un premio.
¡Qué convicción más extraña!
Al pasar cierto número de años en paz, el vecino de la casa de al lado comienza a suponer que hay un paraíso para él, y que hay que cambiar el orden de las cosas y colocarlas en un nuevo orden que ha inventado con toda clase de detalles.
Cuando, ya ideado su proyecto, se lanza a realizarlo, aunque vea que ni lo realiza ni es beneficioso, sigue en su terquedad. Entonces, el vecino de enfrente, colérico, se carga de irritación y le ataca furioso, y si le vence, se dice: «Ahora pondré yo todo a mi gusto», y empieza a disparatar y a molestar a los demás.