La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo El primer alquimista de la época postkantiana fue Hegel, y por el camino de sus sueños le siguieron Feuerbach y Karl Marx hasta Bergson. Hoy, el mundo de los pensadores está lleno de alquimistas audaces y de gente que cree poseer la piedra filosofal. Se divaga sobre la historia, y sobre el arte se mezclan las sustancias más inmezclables, y si no se maneja el sistema ternario de la tesis, la antítesis y la síntesis, se emplean otros tan inseguros.
Quizá se llegue todavía a escribir libros que se intitulen: La anatomía de las sirenas y de los silfos, Estudio geológico sobre el paraíso de Mahoma o Las leyes científicas de los agüeros y de los fantasmas.
Hay una afición en nuestro tiempo por el charlatanismo, heredada de Hegel. Así, se ha buscado legitimar la magia y las supuestas experiencias espiritistas. Otros se inclinan por un misticismo de carácter masoquista, y se ha inventado últimamente una filosofía existencial, en donde se preconiza la angustia como instrumento de salvación. En esta tendencia se tienen como maestros a Kierkegaard, a Dostoyevski y a un ruso, a mi parecer, bastante mediocre, llamado León Chestov.
Con la filosofía de esta época, hasta los puntos cardinales bailan una zarabanda, y cuando creemos que vamos navegando hacia el norte, resulta que marchamos con rumbo al sur.