La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo El mundo de la cultura occidental ha tenido una tendencia marcada hacia el relativismo y hacia el ateísmo, como el mundo oriental ha marchado a la afirmación monoteísta categórica, a la credulidad ciega concretada en la frase de Tertuliano: «Credo quia absurdum est».
El relativismo griego tuvo su más ilustre campeón en Protágoras, filósofo de Abdera.
Protágoras debió de ser hombre de inmenso talento. Su suerte fue mala. Todos sus libros fueron destruidos por el fuego, y de sus teorías quedaron rastros incompletos en el libro de Diógenes Laercio, compilador un tanto superficial y crédulo, y en algunos diálogos de Platón, en donde éste se muestra enemigo del filósofo, y es probable que le ataque con malas armas, pues tiene interés en desacreditar sus teorías.
A Protágoras le ha pasado seguramente como a muchos grandes hombres antiguos, que quedan aplastados bajo una etiqueta más bien falsa que verdadera.
Así, Demócrito ríe, Heráclito llora, Diógenes dice sólo insolencias y Protágoras se muestra como un sofista fantástico.
En el diálogo de Protágoras, o los sofistas de Platón, éste hace discutir al filósofo de Abdera con Hippias, Pródico y Sócrates, de moral y de virtud.