La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Fui a ver al jefe. Me escuchó como escuchaban los empleados españoles, mirando a otra parte, y me dijo que esperara.
Esperé en una oficina.
¡Y pensar que algunos se asombran de que hayamos perdido las colonias! Lo que a mí me asombra es cómo no hayamos perdido, con esta burocracia, hasta los pantalones.
Por fin me dejaron tomar unos apuntes atropelladamente.