La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Hace ya mucho tiempo, al comenzar a escribir novelas, pensaba yo que debÃa dejarse a un lado toda preocupación de técnica. La técnica que parecÃa exclusivamente amaneramiento y rutina, y efectivamente, hay una técnica amanerada y rutinaria: la del libro moderno corriente, que vale poco o que no vale nada. Luego, más tarde, he ido cambiando algo de criterio.
Hace unos treinta años, una tarde de invierno fui a pasear por el paseo de Rosales, y me encontré allà con Pérez Galdós. Iba yo de boina; él estaba con un gabán raÃdo, bufanda y sombrero blando.
—¿Va usted a jugar al fútbol? —me preguntó, en broma, Galdós, que suponÃa, no sé por qué, que yo era más joven de lo que era.
—No —le contesté—, voy a dar una vuelta, y después pienso marcharme a casa a corregir unas pruebas.
—Yo también tengo que corregir pruebas —dijo él—; pero hace un tiempo tan hermoso, que debÃamos dejar las pruebas sobre la mesa e irnos a dar un paseo.
—Muy bien, vamos a donde usted quiera, don Benito.