La ruta del aventurero
La ruta del aventurero —No tenga usted cuidado. Vaya usted a ver a Kitty y háblele francamente. El coronel hará lo que ella le indique.
—¿Pero no contará lo que se le diga, sin malicia…?
—No, no; puede usted fiarse en Kitty mejor que en un hombre.
El Capitán fue a visitar a la señora de Hervés y le expuso sus temores. Ella le tranquilizó, asegurándole que influirÃa en su marido y pararÃa los golpes de don Santos.
El Capitán volvió al lado de Eguaguirre diciendo que Kitty era una mujer encantadora.
Unos dÃas después, la señora de Hervés escribÃa a Thompson una carta rogándole que fuera a verla.
Thompson fue y charlaron largo rato.
—¿Quién es el Capitán? —preguntó Kitty con curiosidad—. Me ha dado la impresión de un hombre extraño, de un personaje de novela.
—El Capitán es un aventurero —contestó Thompson—; un tipo de estos que, en otro tiempo, hubiera sido un condotiero italiano o un compañero de Hernán Cortés en Méjico.
—¿Y usted dónde le ha conocido?