Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval —Es raro —le contesté yo—, porque la mayorÃa, en la vecindad, al menos, la considera como un tipo vulgar, tan inteligente como una vaca.
—Pues están engañados. Es una mujer moderna muy digna de estudio; tiene la inteligencia que necesita para su vida.
Quise enterarme de quién era la Aurora y fui a ver a doña Claudia la pitonisa.
Esta la conocÃa. Me dijo que la modista tendrÃa ya sus treinta y cinco años. Era de Levante. HabÃa vivido en Barcelona y después en ParÃs. HabÃa estado a punto de casarse, pero no se casó. Ya desde hacÃa tiempo llevaba una vida irregular. TenÃa sus amores, nunca muy largos y siempre con gente rica. Ahorraba dinero y pensaba establecerse cuando encontrara una buena ocasión. Su madre vivÃa engañada, creyendo que su hija hacÃa una vida respetable.
—¿Y qué carácter tiene ella?
—¡Carácter! Ninguno. Es una mujer tranquila, burguesa, muy trabajadora que se las maneja muy bien para vivir. No tiene nada de bohemia. A la hora del trabajo está siempre a punto. Aurora tiene un entusiasmo por el dinero, por la moda y por la suerte tan exagerado, que resulta un poco desagradable.
—Pues hay una mujer amiga suya que dice que Aurora es muy interesante.