Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval Las semblanzas caricaturescas de Manuel del Palacio se le antojaban a Golfín padre exquisitas. Aquella, por ejemplo, del cómico Boldún, que empezaba diciendo:
Boldún, cabeza de atún,
haragán de profesión…
la repetía con frecuencia, y también el epigrama del mismo autor sobre el jorobado Torroba:
Igualdad, oigo gritar
al jorobado Torroba,
y se me ocurre pensar:
¿Quiere verse sin joroba,
o nos quiere jorobar?
También encontraba lapidaria la definición de Grilo, hecha por Salvador María Granés:
Es el señor de Grilo
poeta de algodón,
con vistas de hilo.
Veía el colmo de la gracia en la cuarteta de Narciso Serra que, habiendo llevado como hombre bueno a Camprodón para que hablara a su favor en un juicio, lo hizo con tan poca habilidad que dio motivo para que condenaran a su compañero y a que este le dijera:
Camprodón, me has dado un palo
con ese discurso ameno.
Yo te traje de hombre bueno,
y me has salido hombre malo.