Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval —¿Tiene el apellido del padre?
—No. He preferido que tenga el mÃo. Se llama Julia Velasco.
—Pero es usted una anarquista, querida Puri. Se habrán indignado sus conocidos.
—SÃ, y la gente del teatro también, porque en el teatro no hay más que el tipo de la mujer sin decoro o la otra muy pacata, que no se separa de su madre o de su marido, que va mucho a la iglesia…; algunas compañeras me envidian esta unión libre.
—¿Y sus viejas?
—Las he engañado.
—¿Y seguirá usted con GolfÃn?
—No creo; no nos entendemos. Ahora mi entusiasmo es mi chica; por ella trabajaré y llegaré a tener dinero.
Efectivamente, el licenciado Latorre supo poco tiempo después que GolfÃn y la Doni se habÃan separado. Ella no tenÃa entusiasmo por él; no lo habÃa tenido nunca. Él tampoco por ella, aunque pretendÃa dominarla. Siguiendo las tradiciones donjuanescas, GolfÃn se prestó y favoreció la separación.
La Pura Doni iba teniendo mucho cartel. Dejó la niña con un ama en casa de sus viejas y anduvo por provincias. TenÃa mucho éxito; en todos los periódicos hablaban de ella con grandes elogios.