Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval LA FAMILIA DE HEREDIA
LA FAMILIA de García Heredia vivía en la vecindad de María Luz, en un piso alto.
Los padres, don Enrique, coronel retirado, y doña Isabel, habitaban allí hacía mucho tiempo con sus dos hijos, Enrique y Luis.
El padre se pasaba el tiempo casi siempre en casa leyendo folletines, paseando por el corredor y haciendo cigarrillos. Salía poco; únicamente con el buen tiempo, porque era un catarroso crónico. Hombre amable, un tanto insubstancial, no se ocupaba de nada. La mujer, más emprendedora, nacida en América, llevaba los asuntos de la familia.
Tenían veinte mil duros en diferentes papeles y acciones que les producían de cinco a seis mil pesetas al año, el retiro de don Enrique y el sueldo del hijo mayor, de tres mil pesetas. Con estos ingresos podían vivir en una casa regular y tener dos criadas.
El hijo mayor, Enrique, cuidadoso y discreto, gastaba muy poco; el segundo, Luis, osado y egoísta, necesitaba más. Luis era fuerte, robusto, de tipo vulgar. Presumía de aristócrata, llevaba un sello con escudo en la sortija y ostentaba otro en el membrete de las cartas.
Era muy aficionado a acicalarse y a componerse; consideraba indispensable, de derecho, tener dinero para alternar con los amigos, y se lo sacaba a su madre y a su hermano.