Los amores tardios
Los amores tardios SITUACIÓN ESPIRITUAL
Cuando la inclinación de un hombre por una mujer, y viceversa, se consolida, se forma el paralelogramo de las fuerzas. Las energías de uno y otro se van acusando, y la diagonal es la representación de la conjunción o del amor.
«Paralelogramo de las fuerzas», Las sorpresas de Joe
Tres consideraciones detenían a Pepita: el pecado, el miedo y el orgullo.
A medida que iba apareciendo en su imaginación la idea de querer a su primo, el sentimiento de venganza por su marido desaparecía y no contaba en ella gran cosa.
Su problema comenzaba a ser el aclarar si su simpatía era únicamente un sentimiento pasajero o algo más fuerte y profundo.
La idea del miedo a la opinión cambiaba constantemente en su espíritu: tan pronto la perturbaba, como la echaba a un lado con desdén y se reía de ella.
Unas veces ponía el orgullo en sentirse abandonada y sin tacha; otras, en no hacer caso de la opinión de los demás y en marchar adelante con sus sentimientos, con osadía.
Respecto al pecado, las ideas religiosas suyas no eran muy fuertes ni muy concretas; quedaban seguramente en su alma más en lo inconsciente que en la reflexión.