Los amores tardios

Los amores tardios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué quieres que te diga? Que tengo por ti un amor ardiente y puro desde que te conocí y que no te he olvidado, sería ridículo. Si tú me hubieras hecho caso entonces, te hubiera querido siempre, seguramente. Pero ahora soy viejo, tú estás casada. Mira, vete; yo no quiero aprovecharme de tu cólera ni de tu dolor; vete, no puedo respirar. Mi corazón funciona mal.

—¿Por qué tener miedo? —preguntó ella humildemente.

—Yo siempre te he querido, pero quizá eso no tiene valor. Yo no sé si mi inclinación por ti tiene algo de respetable. A veces me parece que es casi santa, y otras que es apetito miserable y mezquino.

—No, no es.

Él entonces la atrajo hacia sí y fue a besarla, pero ella retiro la cabeza rápidamente.

—Déjame, vete —gritó él, levantándose—. La puerta está abierta. ¿Qué quieres de mí? Yo no te obligo a quedarte aquí.

—No me puedo marchar —murmuró ella, quejumbrosa—. Si me quedo aquí, me despreciarás.

—Yo, no.

—Si me voy, ¿me odiarás?

—No, tampoco. ¿Qué idea absurda tienes de mí? ¿Es que hay alguna solución? Yo no veo ninguna. Vete.

—No.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker