Los amores tardios

Los amores tardios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, pienso en los dos…; pero, al pensar en mí, tengo más lástima.

—Es el egoísmo.

—No; no es el egoísmo sólo, no. Tú tienes energía, tú dominarás los acontecimientos.

—Siempre se cree que los demás soportan las enfermedades y las desgracias con más facilidad que uno.

—Tú tienes fuerza; yo soy más débil que tú, estoy espiritualmente arruinado. Soy viejo, tengo el alma deprimida. Soy como un harapo.

—Ya no me quieres, Joshé.

—¿Por qué dices eso?

—Porque la idea de separarte de mí no te importa.

—¿Que no me importa? ¿Crees que si hiciera gestos y diera gritos me importaría más? Tu marcha es como si se me fuera la vida; pero ¿qué voy a hacer? No hay solución. Dejarlo.

Pepita comenzó a llorar y se echó en brazos de José.

Luego, insistió con Larrañaga:

—Si tú estás decidido, yo voy contigo. Decide; lo que tú decidas, haremos los dos. Iremos al fin del mundo.

—Pero ¿adónde vamos a ir? Yo no tengo un cuarto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker