Los amores tardios
Los amores tardios —¿Y qué le pasó a esta muchacha del retrato? ¿Estaba enferma?
—SÃ, estaba muy enferma. Ella tenÃa, la pobre, mucho entusiasmo porque yo le hiciera el retrato.
—¿Y tú también?
—SÃ, también.
—¿Tú la querÃas?
—SÃ, la querÃa como a una amiga, casi como a una hija. Estaba débil del corazón.
—¿Y ella te querÃa?
—No tenÃa más amistad que la mÃa.
—DebÃa de ser bonita.
—SÃ, era bonita.
—AsÃ, humildita, modosa…
—SÃ.
—TenÃa el pelo del mismo color que yo.
—Es verdad.
—Y el tipo de ser buena.