Los amores tardios

Los amores tardios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué quería?

—Ha preguntado si había aquí consulado de Livonia. Lo hemos mirado en la guía y lo hemos encontrado.

—¿De dónde es ese hombre?

—Es de Riga.

—¿Se va a quedar aquí?

—Sí, se va a quedar unos días. Yo le he cedido un gabinete en mi casa.

—Ha hecho usted una tontería. A ver si no le paga.

—¡Bah!, ya pagará.

—No sé para qué se mete usted a hacer favores a gente desconocida. Así le resulta a usted todo.

—Este señor no piensa estar más que unos pocos días. Ha escrito una carta a su familia y esperará hasta que venga la contestación.

—¿Tiene dinero?

—No; creo que no.

—¿Y con qué piensa vivir entre tanto?

—No sabe. Verá al cónsul de su país. Quisiera hacer también algún retrato.

—¿Y usted se ha comprometido a darle de comer?

—Hoy ha comido en casa porque yo le he invitado, pero no quería aceptar; me ha dicho que, teniendo cuarto, no se preocupa de la comida; que con un poco de pan y de té se puede vivir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker