Los caminos del mundo
Los caminos del mundo Al acabar la guerra, Arteaga volvió a España, se casó, vivió varios años en la Península, y después marchó a Méjico con su mujer.
De la ciudad de Veracruz, donde habitó algún tiempo, pasó a ser destinado de guarnición al castillo de Ulúa. Allí, dentro de la fortaleza, último refugio de los españoles en Méjico, enfermo y aburrido, escribió este Diario, del cual copio la parte que se refiere a su prisión en Francia, por ser la única donde aparece Aviraneta.
